Ruta gastronómica por Castilla y León

La riqueza culinaria de Castilla y León es un fiel reflejo de la gran variedad y calidad de los productos que surgen de la tierra de esta comunidad autónoma, y de la gran tradición gastronómica de la zona, que mantiene platos centenarios y su modo de preparación, aunque también admite el toque justo de innovación y modernidad.

Castilla y León, tierra de gourmets

Castilla y León se destaca por ser una tierra de buenos cocineros y buenos comensales, y todo ello gracias a la gran riqueza de sus tierras, de la que surgen los productos de la mejor calidad, y por supuesto, al exquisito gusto de sus habitantes a la hora de elaborar y presentar esos frutos en la mesa, donde se puede ver la gran tradición gastronómica de la región, en la que se elaboran recetas de la misma manera que lo realizaban sus ancestros hace siglos, combinada con los nuevos aires traídos por la nueva cocina.

Esa combinación de lo antiguo y lo moderno es una muestra más del buen criterio de los chefs de Castilla y León, que sabiamente han fusionado su amplio recetario tradicional con un estilo más actual, que hace más suaves los sabores, destaca la importancia de la presentación de los platos y rebaja un poco la contundencia de los platos, aunque sin perder de vista nunca los productos locales.

Productos de calidad

La gastronomía de Castilla y León tiene sus propios rasgos distintivos, y no se puede hacer un repaso a las delicias culinarias de la región sin mencionar su brasas, de las que brotan sus famosos asados de cochinillo, de lechazo o de cabrito, o sin meterse de lleno en sus cazuelas, donde se realizan sus populares cocidos, y por supuesto, sin saborear el botillo, las ollas podridas o sus migas pastoriles.

Además, hay que destacar la calidad de sus carnes, principalmente los vacunos; sus embutidos, con el listado más largo de toda España o la cecina, ya sea de caballo o de vaca.

Por supuesto, también preparan otros platos que no es fácil degustar en otras zonas, como las ancas de rana o los caracoles, y hay algunos productos que con el tiempo también han encontrado su espacio en Castilla y León, como las trufas o el bacalao. Para acompañar a todos estos manjares, qué mejor que regarlos con los exquisitos vinos de la ribera del Duero, una de las de mayor tradición viticultura del país.

Diversidad regional en Castilla y León

Para disfrutar de todas las delicias gastronómicas de Castilla y León, la mejor opción es alquilar coche para recorrer las distintas zonas de la región, ya que otro de sus signos distintivos es la variedad culinaria de sus múltiples pueblos.

Al ser una comunidad autónoma tan grande, y con tanta diversidad geográfica y cultural, en cada zona se pueden encontrar diferentes recetas y platos, que representan las peculiaridades de cada comarca.